EL ARCA DE LAS TRES LLAVES DE LA CIUDAD DE CUENCA

Antonio Rodríguez Saiz - Febrero 2018



A puerta cerrada el diablo se torna que no es hallando ocasión; assi

el ladrón donde halla el arca cerrada no haze presa (Covarrubias)

 

Esta expresión tomada del Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611), obra del licenciado Sebastián de Covarrubias, maestrescuela y canónigo de la catedral de Cuenca, resume en gran medida la prudencia y cuidado extremo que debe tenerse con aquellos objetos o documentos de interés que obran en poder de instituciones –también de propiedad privada- que tienen como misión importante resguardar y proteger ante hurtos, incendios, perdidas u otras situaciones para que puedan ser estudiados y así poder conocer con más profundidad el pasado histórico y ser fuente de conocimientos para futuras generaciones.

 Ello, fue preocupación constante y lo sigue siendo adoptándose los mecanismos que mejor han considerado los dirigentes de los pueblos.           

 Así fue, igualmente en España pero, hubo que llegar a la fecha del 9 de junio del año 1500 cuando los Reyes Católicos emiten en Sevilla una pragmática o disposición legislativa para ordenar las obligaciones de corregidores, asuntos sobre Casas Consistoriales, cárceles del Concejo, donde se lee “Y otrosi, que hagan arca donde estén los privilegios y escrituras del Concejo a buen recaudo, que a lo menos tenga tres llaves, que la una tenga la justicia, y la otra uno de los regidores y la otra el Escribano del Concejo, de manera que no se puedan sacar de allí; y que cuando hobiese necesidad de sacar alguna escritura, la saque la justicia y regidores; y que aquel a quien la entregaren se obligue de torrnarla dentro de cierto termino, y de conocimiento dello y quede en el arca del Concejo…”.

 Se expresa en la misma:

  • Proteger, resguardar y guardar los documentos del Concejo.
  • A quienes corresponde la responsabilidad de la custodia de documentos.
  • Forma de control de ellos.

Se especificaba que era obligación de custodiar en el arca los documentos de la ciudad y con ellos un ejemplar de:

 Las Siete Partidas (o Las Partidas) redactadas en la época de Alfonso X El Sabio que fue el primer Código General de España.

Fuero Real o Fuero de Leyes, también conocido como Fuero del Libro de los Consejos de Castilla.

Ordenanzas Reales de Castilla y Ordenamiento de 1484 encargado por los Reyes Católicos  Díaz de Montalvo, publicado en la ciudad de Huete, donde este notable jurista vivió y murió a los 94 años.

Como se ha dicho, sobre el “Arca de las tres llaves” o “Arca de los Privilegios” tenían responsabilidad tres claveros por razón del cargo que ostentaban cada uno de ellos; disponían de una llave cada uno y eran los encargados de su custodia, cuidado y conservación para mantener a satisfacción el importante cometido: “la una la tenga la justicia, et la otra uno de los regidores, et la otra el escribano”.

Por ello, recaía el mandato en

  • El Corregidor: representante de la Corona, encargado de hacer cumplir la Ley; en aquel tiempo era Francisco de Bazán por nombramiento (14/5/1500) días antes otorgado y fechado en la Villa de Madrid.
  • Un Regidor: representante del poder local.
  • Escribano del Concejo: por su formación era el más técnico y capacitado en este deber y de mayor responsabilidad como garante de la fe pública.

El hecho de abrir el arca era un acto o costumbre solemne que se repetía siempre de la misma forma. Para abrirla era necesario que estuviesen los tres claveros responsables de su custodia y se hacía por este orden: 1º Corregidor, 2ª Regidor y por último el Escribano.

Cuando algunos de los claveros cesaba, entregaba la llave que obraba en su poder a su sucesor en el cargo pero antes se hacía una comprobación y se daba fe que no faltaban documentos, cartas, ordenes reales…, allí recogido que formaban parte del Patrimonio.

En cuanto a la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Cuenca (por cedula del rey Enrique IV de 1465) se conserva el “Arca de las tres llaves” o “Arca de los Privilegios” pero no la primitiva sino otra muy posterior.

Está colocada y se puede ver en el Centro Cultural Aguirre (antiguas escuelas del mismo nombre) en un hueco de la escalera que da acceso a las dependencias del Archivo Municipal de Cuenca y oficinas del Departamento de Cultura del Ayuntamiento.

Esta última arca que tuvo la capital tiene las siguientes dimensiones: 145 cm de largo; 80 cm de ancho y 85 cm de alto. Esta forrada en su interior bien conservado, de color verde.

Se ve un escudo de Cuenca con estrella de siete puntas en cada tapa de las cerraduras, dorada y ovalada que protegen la bocallave y debajo de ellas dos escudos de la ciudad. En los laterales tiene dos potentes asas, una a cada lado, que sirven para facilitar el traslado o cambio de lugar, aunque debo reconocer que con sólo la fuerza humana no es posible moverla.

Se conservan dos llaves de elegante diseño, una de ella lleva impreso el nombre de Alcalde 1ª y en la otra se lee Contador.

Falta, por ello la que correspondía al Escribano Publico, ignoro el motivo de su desaparición y paradero.

Tienen las llaves, como es habitual tres partes:

  • Cabeza de la llave u ojo, donde se aprecia el cáliz y la estrella (de 7 puntas) escudo de la ciudad de Cuenca.
  • Barra de la llave o tija que une la cabeza con los dientes que hay en el extremo opuesto a la cabeza de la misma, como puede observarse en la fotografía.
  • Paletón, parte de la llave que se introduce en la cerradura donde están los dientes o guardas diferentes entre las llaves para que no puedan penetrar en la cerradura ninguna otra con diferente o distinta muesca.

Anteriormente y fuera ya de uso estuvo el arca alojada en el edificio utilizado para guardar fondos del Archivo Municipal en la calle Obispo Valero (antes c/Palacio) que conduce a las Casas Colgadas; edificio que alguna vez servirá, se piensa, para la tan necesitada ampliación del Museo de Cuenca, colindante con él.

De allí, al hacer la remodelación y ampliación de las Escuelas de Aguirre se trajo aquí de forma provisional y quedó instalada en el lugar que al principio se indica en espera, a mi juicio es lo deseable, de su traslado definitivo a la Casa del Corregidor, edificio del siglo XVIII, previsto para sede del notable Archivo Municipal de Cuenca, tan necesitado de un lugar tan digno que hoy carece, tantas veces demandado sin éxito por la gran cantidad de importantes documentos históricos que alberga, que necesitan cuidado y protección y se acabe así la dispersión actual en varios edificios de la ciudad, de propiedad municipal.

Allí, sin duda, en la antigua Casa del Corregidor situado en la calle Alfonso VIII si esta idea se hace realidad, será el “Arca de las tres llaves” o “Arca de los Privilegios” de Cuenca un permanente recuerdo de haber sido el embrión de lo que en la actualidad es el Archivo Municipal con infinidad de documentos, símbolo del cuidado, respeto y salvaguardia que se debe tener con aquello destinado a transmitir a generaciones venideras.

 

 

Fuentes consultadas:

A.M.C. Archivo Municipal de Cuenca.

Isabel la Católica. Fernández Álvarez, Manuel. Editorial Espasa Calpe. 2003.

El Archivo de la Villa de Madrid (1152-1515). Los documentos medievales: Su producción, organización y difusión. Cayetano Martin, Carmen.