LA GARITA DE VIGILANCIA "CALVO SOTELO" EN LOS PALANCARES (CUENCA)

Antonio Rodríguez Saiz , enero 2017

 

Si algún lector posee el programa de Grandes Ferias y Fiestas de San Julián del año 1944 que se celebraron los días 4 al 8 del mes de septiembre habrá tenido ocasión de contemplar un buen número de interesantes fotografías de nuestros reporteros gráficos locales de hace más de 70 años: Aguilar, Pérez hijo, H. Pérez, Machetti y Zomeño (aficionado).

Están las fotografías intercaladas dentro de los distintos temas que refleja el programa: Excursión a Los Palancares, la Serranía de Cuenca, Excursión a Las Angustias, Visita a la Hoz del Huécar y Visita a la Hoz del Júcar, todos ellos sin firma.

Destaca también en el programa el anuncio de dos grandes corridas de toros con los mejores diestros del momento: Gitanillo de Triana, Juan Belmonte, Domingo Ortega, El Estudiante y Manolete (que actuaba las dos tardes) a ellos se le añadiría el rejoneador Álvaro Domecq. El cartel era inmejorable pero el ganado y la actuación tuvo mucho que desear, incluso Manolete se llevó algunos pitos del público conquense por su actuación. Viene todo ello a cuento porque hace muchos años me llamó la atención al hojear el programa una pequeña fotografía de Pérez hijo acompañada por el texto que dice: “CUENCA.-Garita de vigilancia “Calvo Sotelo” en Los Palancares y en la invitación que se hace en el texto a recorrer este monte donde están las famosas Torcas se asegura, que durante la estancia de don José Calvo Sotelo en un viaje de descanso de varios días confeccionó en el famoso Miradero, el preámbulo del Estatuto Municipal, por lo que desde entonces se ha denominado a este mirador “Garita de vigilancia Calvo Sotelo”.

Este mirador, es cierto, que estuvo frente a la Casa Forestal de Los Palancares, exactamente  como se aprecia en la fotografía del programa. Recuerdo que era de madera abrazado a un excelente ejemplar de pino laricio que lo circundaba al que se subía hasta la copa por una escalera de esa especie vegetal caracterizada por su madera de buena calidad y dura.

Desde la torre de vigilancia se contemplaba una panorámica impresionante del monte de Los Palancares, declarado de Utilidad Pública, propiedad del Ayuntamiento de Cuenca y con una superficie de 5.227 hectáreas con sus alrededores.

Era el mirador muy visitado por los jóvenes del campamento próximo,- inaugurado en 1944, emplazado en la zona conocida por Plaza de la Virgen- y excursionistas amantes de la naturaleza. Después sería sustituido, para seguir su función de vigilancia, por uno metálico, mucho más seguro pero menos integrado en el entorno.

Al lugar se accede por una pista de tierra desde el citado campamento juvenil de verano, mejorable en la actualidad. Frente al mirador se situaban las casas forestales que tuvieron gran importancia como albergue de guardas y facultativos. Sin lugar a dudas el auténtico referente de la vida en el monte.

En el referido programa de fiestas en honor a San Julián es en el único medio donde he visto esa denominación, lo cual no quita para que fuese conocido por ese nombre y que yo ignoro.

Es cierto que José Calvo Sotelo estuvo en ese sitio, paseó y pernoctó allí. Ocurrió de la manera siguiente:

Jorge Torner de la Fuente (padre del famoso artista Gustavo Torner) era ingeniero Jefe de Montes en la provincia de Cuenca y presidente de la Diputación Provincial,  cuando en uno de sus viajes oficiales a Madrid invitó al ministro de Hacienda Calvo Sotelo a pasar unos días en la casa forestal del monte de Los Palancares; aceptada la invitación se realizó al poco tiempo la visita pero fue más corta de lo que en principio se esperaba.

Llegó a Cuenca el ministro Calvo Sotelo de incógnito al atardecer del sábado 17 de noviembre de 1928, por ello las reseñas periodísticas son muy sucintas, en el “Día de Cuenca” y más aún en “La Opinión”; fue recibido en el límite de la provincia por el alcalde Cayo Conversa y el ingeniero  Torner en calidad de presidente de la Diputación Provincial.

Ya en la capital y de paso hacia Los Palancares se detuvo breve tiempo en el Gobierno Civil situado en el palacete de la calle Fermín Caballero para saludar a su titular, Julio Álvarez Guerra, que dos días antes había tomado posesión de su cargo, procedente de la provincia de Albacete donde había ostentado igual responsabilidad.

La cena en la casa forestal fue íntima, solamente el ministro y el ingeniero Torner.

Al día siguiente (día 20) por la mañana se trasladaron hasta allí el recién nombrado Gobernador Civil y el Alcalde la capital para acompañar al ministro Calvo Sotelo en la comida, junto con el anfitrión.

Nada reflejó la prensa de la conversación mantenida durante la misma, imagino que si tratarían especialmente de asuntos que preocupaban a la provincia de Cuenca, e incluso debido al entorno que les rodeaba se hablaría de la crisis que en 1928 afectó a la industria maderera que llevó a los propietarios de montes a convocar a principios de ese año una Asamblea Nacional.

Después de la sobremesa hubo un paseo por los pinares admirando los buenos ejemplares especialmente de pino laricio, mezclados con quejigos, sabinas y enebros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya al atardecer vino a la ciudad de Cuenca efectuando una visita a las obras que el

Ayuntamiento estaba acometiendo en el capital y dio un paseo por Carretería con las autoridades mencionadas, marchando después a Madrid.

Hasta aquí el desarrollo de la visita de Calvo Sotelo y su estancia en Los Palancares, con agradable tiempo, para la época que se produjo el viaje y donde no se pudo escribir, como señala el programa, por el tiempo allí transcurrido el preámbulo del Estatuto Municipal porque –según mis datos- éste fue promulgado por decreto-ley del 8 de marzo del año 1924, era entonces Calvo Sotelo director general de Administración desde el 22 de diciembre de 1923. Ni tampoco el Estatuto Provincial regulador de las diputaciones provinciales que lo fue al año siguiente.

Otra visita anterior hizo Calvo Sotelo a Cuenca, fue el 15 y 16 de junio de 1924 (poco tiempo  después de la promulgación del Estatuto Municipal), esta vez de forma bien distinta, con banquete popular incluido, en el Salón de Plenos y Laterales del Palacio Provincial (500 comensales); paseó por las Hoces del Júcar y Huécar, visitas a la Fundación de la Cuba (Molinos de Papel), obras del Salto de Villalba (en construcción), Uña, La Toba (obras), Ciudad Encantada (con almuerzo al aíre libre), Catedral y Cuenca Antigua…, y lo que era el motivo esencial del viaje a Cuenca: mitin político en La Fraternal, con 2.000 asistentes de Cuenca y provincia, siempre acompañado por del alcalde Luís Bonilla, López Garrido,  presidente de la Diputación, Cayo Conversa, presidente de Unión Patriótica y personajes de la vida local, Jorge Torner, Antonio Guaita, Rafael Mombiedro…

Parece entonces cierto que el preámbulo del Estatuto Municipal  no fue escrito en el incomparable marco de Los Palancares, como aseguraba el programa, por José Calvo Sotelo, asesinado despues unos días antes del inicio de la Guerra Civil.

He recorrido multitud de veces y lo sigo haciendo el hermoso lugar, desaparecido el mirador y en estado ruinoso las casas forestales como puede verse en las fotografías que acompañan estas líneas. Se conserva el amplio depósito de agua circular y el placer de pasear por estos montes frondosos que serenan el ánimo y espíritu a quienes hollamos, con respeto este lugar tan cercano de la capital.

 

Casa forestal de los Palancares. Ruinas. 2016