EL SANTUARIO PROVINCIAL DE CUENCA

Antonio Rodríguez Saiz


Se encuentra el santuario escondido al pie de risqueras ingentes, colosales” (Postales Conquenses BMP)

Sin duda el lugar donde se da culto a la Patrona de la Diócesis de Cuenca, Nuestra Señora de las Angustias, es uno de los parajes que tiene más belleza en la ciudad estelífera donde se fusionan en armónica simbiosis paisaje y fervor. Paisaje esplendoroso que se contempla desde el mismo atrio, junto al murmullo de agua en la fuente de los Suspiros (también con su leyenda) al cobijo de la piedra y verdor; desde ahí se divisa la espectacular hoz del verdeante río Júcar, bajo el camino de devoción que conduce a la ermita del Santo Obispo, Julián Ben Tauro, orlando el Cerro de la Majestad o la Ascensión del Señor y las espectaculares casas (en la otra margen) que  bañan su raíz y principio en búsqueda del puente de San Antón (antes del Canto) e iglesia donde se venera la imagen de la Virgen de la Luz, patrona de la capital.

Decía igualmente fervor y devoción del pueblo conquense que ante la soledad de la Virgen acuden a la ermita con frecuencia y muy especialmente el Viernes Santo en una explosión de fe que se transmite de generación en generación a través de los siglos; ermita que ya existía en el siglo XIV, aunque no como se observa en la actualidad, después reconstruida en el siglo XVIII de una sola nave, con su elegante, en su sencillez, portada y espadaña, obra del arquitecto y tracista turolense José Martín de Aldehuela (1724-1802).

Me produce un notable esfuerzo de contención al escribir sobre este lugar tan entrañable y querido, procurar ser moderado en mis expresiones y limitar mi escrito  al motivo, esta vez, de referir lo sucedido sobre cómo y cuándo se convirtió la ermita de Ntra. Sra. de las Angustias, extramuros de la ciudad en SANTUARIO PROVINCIAL. Hay que retroceder en el tiempo y examinar el acta de 24 de enero de 1965 de la Real e Ilustre Congregación de Esclavos de Nuestra Señora de las Angustias de Cuenca, propietarios de la ermita; en ella se refleja y recoge el informe sobre la visita del Hermano Mayor – Presidente Juan José Ruiz Fernández, canónigo y mayor cargo de la Congregación que realizó en compañía del secretario, encargado de actas, libros y administración, Enrique Benítez Martínez, al presidente de la Diputación Provincial, lo era desde 1959, el farmacéutico Guillermo Ruipérez del Gállego, con el objetivo y finalidad principal de solicitar una subvención para costear y sufragar la reparación de la sala de juntas de la Congregación, espacio dentro de la ermita, cuyo presupuesto era de 61.222 pts.

Ante esta petición el presidente de la Corporación Provincial les expuso su sentimiento por la imposibilidad de conceder la ayuda solicitada “por prohibir terminantemente las disposiciones legales vigentes la concesión de este tipo de subvenciones”.

Insistieron, presidente y secretario recordando que la Virgen de las Angustias era patrona de la Diócesis y provincia de Cuenca; en efecto había sido proclamada por Bula del Papa Juan XXIII (4º año de su pontificado) el 13 de abril de 1962 y coronada canónicamente cinco años después. También se dijo que, en este tiempo la Diputación Provincial le había concedido la medalla de oro de la provincia.

Pese a ello el presidente, Ruipérez del Gállego no modificó lo manifestado anteriormente sobre la imposibilidad de ayuda, empero – así consta en acta de la fecha indicada “ lo que sí que se podría, en el transcurso de varios años, realizar las obras necesarias en la Ermita y en el maravilloso rincón natural que la enmarca, pero debiendo a su juicio, quedar muy claro en el ofrecimiento que se le hiciera, si así lo acordaba la Congregación, que esta tendría una completa autonomía para todo en cuanto se relacionara con la vida espiritual y actividades propias de la Congregación”.

Con esta información la Junta General de aquella fecha (24-1-1965), entre otros decide y acuerda convertir la ermita, con el patronazgo de la Diputación Provincial en SANTUARIO PROVINCIAL donde se venera la imagen de Ntra. Sra. de las Angustias, extramuros de la ciudad.

Cumpliendo los estatutos, por aquellas fechas, se produjo la renovación de cargos en la Congregación y fue nombrado Hermano Mayor-Presidente, el canónigo Simón Calvo Pina, personaje importante en Cuenca en la segunda mitad del s.XX quien juntamente con el secretario Benítez remitieron (18-3-1967) una instancia al presidente de la Diputación informando del acuerdo adoptado y adjuntando certificación del mismo de “ofrecer a esa Excma. Diputación Provincial que el santuario donde se rinde culto y se venera a Ntra. Sra Virgen de las Angustias pueda ser convertido en Santuario Provincial bajo el patronazgo de esa Excma. Diputación Provincial”.

De ello se dio lectura en sesión ordinaria de la Corporación Provincial (31-3-1965) quien examinó y deliberó sobre ello resolviendo la aceptación de la propuesta que había sido informada favorablemente con anterioridad por su Comisión de Gobierno. Del mismo modo se facultó al vicepresidente José Rubio Ortega y al diputado presidente de la Comisión de Educación para estudiar y formular un anteproyecto de convenio; simultáneamente se solicitaba al arquitecto provincial un estudio sobre obras a realizar para ampliación y mejora de la ermita.

Una vez realizados los estudios pertinentes tuvo lugar la firma del convenio según se ve en este documento:

 

Es fácil inferir y sacar en consecuencia que todo este proceso ocupó demasiado tiempo en su tramitación, en mi opinión más si tenemos en cuenta que fue el 22 de noviembre de 1971 cuando se firmaron las bases (7) que regulaban los derechos y obligaciones de la Real e Ilustre Congregación de Esclavos de Ntra. Sra de las Angustias de Cuenca y la Excma. Diputación Provincial deduzco que sería debido a los continuados cambios producidos en sus directivos por la Congregación.

Por parte de la Congregación firmaron el Hermano Mayor seglar, Emilio López Drake (una de las personas más queridas de Cuenca que yo recuerde) y el secretario Luis Montalvo.

En representación de la Diputación lo hacía su presidente Rodrigo Lozano de la Fuente y el secretario general José Mª Palop Marín.

En esas bases se reflejaba, en resumen, que la Diputación correría a cargo de todas las obras, conservación y embellecimiento de las instalaciones del Santuario, con la dirección de sus técnicos. Esta podría organizar actos religiosos en fechas señaladas y solemnidades teniendo que dar cuenta de ellos a la Congregación y siempre que no obstaculizara sus cultos, recogidos en sus constituciones.

Los cultos solemnes extraordinarios serían bajo la presidencia de la Diputación, sus miembros se colocarían en un espacio destacado; exhibiendo colgada al cuello la medalla de oro, de hermanos, proporcionada por la misma Congregación.

Anteriormente a la firma se hicieron pequeñas objeciones que fueron aceptadas, sin problemas, por la Diputación.

Desde entonces la Corporación Provincial asiste el Viernes de Dolores de cada año a la función religiosa solemne en el Santuario de la Virgen de las Angustias, patrona de la diócesis, donde gran número de ciudadanos conquenses expresan su amor y cariño a la Madre, exordio de la Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional.

 

 

 

 

 

Datos tomados del archivo Diputación Provincial de Cuenca

 

Cuenca, enero 2021