Antonio Rodríguez Saiz
PRIMEROS RECUERDOS DE LA VENERABLE HERMANDAD DE MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Antonio Rodríguez Saiz
“Ha sido constituida la Hermandad de María Santísima de la Esperanza”.
Con este título y complementado en caracteres menores con el de “Patrona del Cuerpo de Agentes Comerciales” se enviaba a sus colegiados una circular correspondiente a los meses de abril y mayo del año 1951, según se hacía periódicamente, con noticias e informes de asuntos de interés profesional sirviendo de orientación.
El Colegio Oficial de Agentes Comerciales de Cuenca y su Provincia tenía su domicilio social al final de la calle General Mola (nº 48-1º) de la capital, actual calle de San Juan y conocida por calle Estrecha, que era la vivienda de Antonio Esteve Salcedo, vocal nº 4 de la Junta de Gobierno.
En la citada circular se leía lo siguiente:
“Distinguidos compañeros:
Por acuerdo unánime de los asistentes a la Junta General de este Colegio, celebrada el día 1º de abril último quedó constituida la HERMANDAD DE MARIA SANTISIMA DE LA ESPERANZA, Patrona de Nuestro cuerpo profesional, que tantísima devoción y veneración ha despertado en todos nosotros.
La Junta de Cofradías de Semana Santa, ha donado a este Colegio, una artística y singular imagen de dicha Virgen, obra del laureado escultor conquense D. Leonardo Martínez Bueno, que la Hermandad sacará anualmente en el desfile procesional de Penitencia del Martes Santo, en nuestra capital…”
Un buen número de colegiados asistieron a la Junta General con algunas ausencias por el inconveniente que varios de ellos tenían al ser su residencia habitual en los pueblos de la provincia de Cuenca con gran extensión territorial y en otros por viaje, razón justificada por el carácter distintivo propio de esta profesión.
El ánimo y aspiración de los presentes con relación a la Hermandad era que, “alcance enseguida gran auge y esplendor para que se extienda más y más la devoción a nuestra excelsa Patrona y pueda honrársele con la brillantez y cultos de que es acreedora”. Anhelo afortunadamente realizado a satisfacción, cuando se celebran 75 años de la fundación de la Hermandad y un siglo que la Cámara de Comercio de Cuenca, cumpliendo un Real Decreto, creó el Colegio Oficial de Agentes Comerciales de Cuenca y su Provincia, constituido 12 de abril de 1.926.
Se ponía de manifiesto que todas aquellas personas que fuese su deseo pertenecer a la Hermandad, aunque no perteneciesen al Cuerpo de Agentes Comerciales, se pudieran inscribir con iguales derechos y obligaciones.
Las cuotas que se debían comprometer los hermanos a pagar eran: 10 pts. de entrada y 5 pts. trimestrales y en cuanto a las hermanas la cuota de entrada era de 5 pts. y un pago semestral de 5 pts.
En aquella histórica Junta General del primero de abril se aprobaron los estatutos para el gobierno de la Hermandad que debían de ser confirmados por la autoridad eclesiástica (obispo diocesano ) y así dar plena validez, quedando autorizada la sede en la Capilla de la Esperanza, situada entre la iglesia parroquial de El Salvador y el Monasterio de Madres Benedictinas bajo la advocación de “Santa María de la Expectación”, primer convento de monjas fundado en la ciudad ( 1.446), dedicadas a la oración y enseñanza .
La comisión fundadora estuvo integrada por José María de Diego Lora, corredor de comercio colegiado ( ejemplo admirable de entrega y dedicación a la Hermandad), José María García Moreno, (colegiado núm. 1 y primer presidente del Colegio después de la Guerra Civil ), Félix Amo de la Rosa ( 13), Rufo Navarro Panadero (21),Antonio Pinós Valls (29)), José Elizalde Benítez (42), Leopoldo del Olmo Gómez (47) y Federico Picazo López (56 ), agentes comerciales colegiados con el número que se indica, destacados en la actividad comercial.
El pregón, anuncio del comienzo de Semana Santa (1.951), fue pronunciado el Domingo de Ramos a las nueve de la noche por Federico Muelas desde los micrófonos de Radio Nacional de España (Madrid) y retransmitido por la emisora conquense, con anunciada participación también de los escritores, Enrique Domínguez Millán (n. Cuenca), Demetrio Castro Villacañas (n. Huete ) y Lope Mateo Martín (n. Salamanca) .
No hizo referencia el escritor y poeta conquense a un acontecimiento tan importante aquel año como fue la primera procesión del Martes Santo e igualmente del paso del Santísimo Cristo del Perdón (La Exaltación), obra del prestigioso escultor Luis Marco Pérez (n. Fuentelespino de Moya) que desfilaría el Viernes Santo en la “Procesión en El Calvario “.
Sí, Federico Muelas lanzaba por las ondas estas dos frases que cito: “Y no vengo aquí a deciros nada nuevo… ¿Qué voy a deciros pobre de mí que no os lo hayan dicho antes los vientos y las aguas, las luces y las cosas?”
Aquel Martes Santo día 20 de marzo de 1.951, fecha histórica muy especial con referencia a la Semana Santa de Cuenca, se celebró el desfile procesional deseado con buen tiempo, programado su inicio a las ocho y media de la noche y finalizado a la una de la madrugada. En la presidencia civil figuraba el concejal del Ayuntamiento de Cuenca, Cecilio Albendea Escribano y la religiosa el sacerdote Mariano Matasanz.
En los principios de cualquier orden sucede, con alguna frecuencia, que existan ciertos inconvenientes, dudas y dificultades esta vez corregidos, en parte, por la colaboración y esfuerzo demostrado, muy especialmente del Colegio con medios materiales y económicos. Se había conseguido el deseo de la Junta de Cofradías manifestado públicamente por primera vez en la primavera del año 1.950.
Participó en el desfile procesional la Real e Ilustre Esclavitud de Jesús de Medinaceli importante Hermandad desde su principio con gran número de nazarenos en sus filas y penitentes, fundada en Cuenca dos años antes. Su imagen obra de Marco Pérez llegó a la ciudad el Domingo de Ramos e igualmente sucedió con la imagen de la Virgen de la Esperanza, anunciada en el programa oficial como Dolorosa (sin advocación aún). Su autor Leonardo Martínez Bueno (n. Pajaroncillo ) ese mismo año realizó en alabastro la Virgen con Niño que se conserva en el Archivo Municipal de Cuenca, en espera permanente de un lugar más apropiado para su exposición al público.
Los banceros de la Virgen de la Esperanza iban vestidos, por primera y única vez, con túnica de color azul y capuz blanco, en sus filas nazarenos con túnicas de diversos colores.
Sorpresa para un buen número de conquenses y visitantes fue que no desfilase en primer lugar la Venerable Hermandad de San Juan Bautista que se anunciaba en el programa oficial y era de interés para los representantes de la Junta de Cofradías, con el fin que las procesiones llevasen una sucesión temporal en conformidad con los hechos de la vida de Jesucristo. Después de editado y distribuido el programa de Semana Santa se había llegado a un acuerdo con la hermandad para que continuase desfilando el Miércoles Santo en la “Procesión del Silencio”, obtuvo el primer premio en el desfile de ese día.
Las discusiones, discrepancias y debates en la Hermandad sobre el cambio de día en el desfile duraron varios años, hasta que en 1.954 se integró en la procesión del Martes Santo ocupando la presidencia que le correspondía por antigüedad.
Un dato sobre la necesidad e interés demostrado por establecer la procesión de Martes Santo y falta de medios de la Hermandad de la Virgen que el año 1.959 por iniciativa del presidente de la Junta de Cofradías y canónigo magistral, Aristeo del Rey Palomero se denominaría “Procesión del Perdón”, puede servir de ejemplo la lectura del acta que recoge el pleno de la Diputación Provincial de Cuenca presidido por Manuel Lledó Briz celebrado el 23 de febrero de 1.951 donde se da cuenta de una instancia de la Junta de Cofradías que “ruega se haga gestiones cerca del Sr. Alcalde de San Clemente para ver si pudiera ser prestado el manto de la Santísima Virgen de Rus para el nuevo paso de la Virgen de la Esperanza que figurará Dios mediante en el próximo Martes Santo .
El Diputado Provincial Sr. Jareño Alcalde de San Clemente queda enterado de la petición, prometiendo hacer las gestiones precisas cerca de la Hermandad de la Santísima Virgen de Rus por si pudiera tomarse la cesión del manto que interesa”.
Desconozco las gestiones realizadas por Adrián Jareño López de Haro, presente en la sesión plenaria, posteriormente presidente de la Institución Provincial (1.956-59) pero, sí es cierto que se cedió no el solicitado sino el manto de la Virgen de la Soledad venerada en la villa sanclementina..
Al año siguiente (8-4-1952), Nuestra Señora de la Esperanza, estrenó andas y un manto de terciopelo verde con blondas de oro fino, siendo la primera camarera Dolores López Cañada.
Este año desfiló la Hermandad con el guión, enseña de la Hermandad, llevado por Alejandro Rodríguez Avilés (colegiado núm. 41), el estandarte con las siglas SPQR (“Senatus populusque romanus”) por Rufo Navarro Panadero, actuando de capataz de banceros por elección, Félix Amo de la Rosa.
El mayordomo,cargo principal de la Hermandad, era José María de Diego que lo fue hasta 1.962 y el de Perpetuo Honorario el año 1.967. El secretario que también lo era del Colegio y lo fue durante años, Leopoldo del Olmo y como tesorero, Antonio Pinos.
Fueron muchos los años que el Colegio y la Hermandad celebraron conjuntamente los actos religiosos con motivo de la festividad de Ntra. Sra.La Santísima Virgen de la Esperanza.
Este año (2.026) la Venerable Hermandad cumple el 75 aniversario de su fundación y como dice con acierto nuestro mayordomo, Julián Ródenas “es una oportunidad para recordar nuestros humildes comienzos y a todos los hermanos que con su esfuerzo han hecho posible que la Hermandad crezca tanto en devoción como en número de miembros”.
Marzo 2026